Cuidado de prendas con membrana.

Es posible que en estas fechas hayamos recibido como regalo una prenda con membrana (lo que solemos conocer como GoreTex, aunque cada marca ha desarrollado su membrana propia: HyVent, Precip, Event…). También es posible que la estemos comparando con la vieja, a la que le tenemos un cariño especial, aunque ya sólo se reconoce el color debajo de la tapeta de la cremallera.

La membrana es una lámina microperforada (agujeros microscópicos) que se adhiere al tejido exterior. Esos agujeros microscópicos son tan pequeños que las moléculas de agua no caben en ellos, pero sí caben las de sudor. El resultado, el agua no entra pero el sudor sale.

Si el tejido exterior está sucio, los agujeros estarán taponados, mermando mucho su capacidad de evacuación del sudor. Aunque las prendas en estas condiciones tengan el aspecto de “batalladas”, es mejor llevarlas limpias. Lo agradeceremos nosotros y, seguramente, los olfatos que nos rodeen.

Nueva, recien sacada de su bolsa, aún con las etiquetas colgando, es cuando nos preguntamos ¿Se puede cuidar esta preciosidad, para que no se estropee tanto? Se puede, y se debe hacer. Veamos cómo.

Tenemos una prenda para “darle caña”, la vamos a rozar por las paredes, le vamos a echar encima una mochila, en algún momento terminará arrebujada bajo nuestra cabeza a modo de almohada, pero dudamos de que se pueda meter en la lavadora.

¿Se puede meter a la lavadora? Sí, con cuidado.

  • Seguir las instrucciones del fabricante. Nuestra prenda de membrana está recubierta con un tejido que la protege. El fabricante sabe como cuidarlo, y nos lo indica en la etiqueta.
  • Cerrar cremalleras, velcros y aflojar cordones.
  • Es aconsejable evitar las lavadoras de carga superior. La forma que tienen de cierre puede producir enganchones.
  • Mejor si utilizamos un detergente específico.
  • No utilizar suavizantes. El suavizante recubre el tejido y, se supone, suelta las fibras. Esto, que al tacto puede parecer muy agradable, tapona los microagujeros de nuestra membrana.
  • Asegurarse de que no hay restos de lejía. Si hemos utilizado la lavadora con lejía, dejaremos pasar varios ciclos antes de meter nuestra prenda.

¿Puedo utilizar la secadora?

Sí. El calor reactiva el efecto deperlante (ese tratamiento que hace que las gotas de agua formen bolitas) de la prenda. Aunque con el uso, hay que volver a tratar la prenda.

¿Pero la plancha, ni tocarla, no? Pues no, podemos planchar la chaqueta (o el pantalón). Plancha de vapor, temperatura baja y con un trapo entre la plancha y la prenda. Al fin y al cabo, el termosellado de las costuras lo ponen con calor. Pero, recuerda, antes mira bien las instrucciones del fabricante.

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