La elección del piolet.

El piolet está asociado en el imaginario colectivo a la montaña. Siempre que vemos un piolet imaginamos escaladas, montañas, nieve…

Los iniciados, además, distinguimos el tipo de montañero por el piolet que lleva en la mochila. En el mercado hay modelos de piolet “para aburrir”, y los colores o los diseños nos pueden llevar a elegir un piolet que no cumpla nuestras expectativas, tanto por defecto como por exceso.

Distinguiré los piolets en tres tipos, atendiendo, sobre todo a la actividad a realizar:

Piolet de montañismo, mango recto y cabeza de una pieza.

Es la evolución del piolet clásico, aquellos “picos de hielo” con largos mangos de madera y cabezas de hierro que llevaban los guías y se utilizaban, sobre todo, para tallar los peldaños que facilitaban la ascensión a sus clientes.

Actualmente son mucho más ligeros y cortos. Se utilizan, principalmente como apoyo en pendientes nevadas, tallado de peldaños (sí, a veces aún se hace) y ascensiones con inclinaciones moderadas.

La longitud depende, sobre todo del terreno que vayamos a recorrer, si habitualmente nos movemos por terreno poco inclinados, elegiremos uno más largo, para usarlo como bastón. Como norma general, sujetándolo con el brazo a lo largo del cuerpo, debería quedar a unos 10 cms del suelo.

La forma recta del mango facilita su introducción en la nieve para determinados pasos o aseguramientos. Este piolet está indicado para iniciación, o para actividades en las que no se van a afrontar pendientes de gran inclinación.

Es versátil, si conocemos la técnica adecuada podemos enfrentarnos a ascensiones clásicas de cierta envergadura (El Gaube se ascendió con algo parecido).

El piolet para alpinismo, difiere poco del anterior. Podemos encontrar una ligera curvatura en el mango y una cabeza modular en la que podemos sustituir el pico (o la pala, según modelos)

El pico no tiene la curva clásica de los piolets, está diseñado para anclar mejor en el hielo y para ganchear.  La cabeza tiene más peso, para mejorar la pegada.

El mango está homologado para recibir tracción, la leve curvatura protege los nudillos y ayuda en el anclaje. Con este piolet podemos afrontar pendientes más verticales e, incluso, cascadas de hielo. El regatón poco prominente permite su uso como aseguramiento sobre la marcha.

La versatilidad de este piolet aumenta las posibilidades de uso. La cabeza puede llevar pala o martillo, para limpiar, tallar o colocar pitones.

La modularidad de la cabeza nos permite el cambio del pico según la actividad que vayamos a realizar.

Utilizaremos una medida más corta, ya que el uso habitual de este piolet no será el de bastón.

Este sería el piolet más adecuado si nuestro objetivo son escaladas clásicas de una cierta envergadura, que podemos alternar con ascensiones a picos mas “amables”, travesías glaciares…

Los piolets para escalada en hielo y Dry Tooling. Estamos hablando ya de herramientas sofisticadas, que tienen que permitir múltiples posibilidades de agarre y anclar con seguridad, tanto en hielo como en roca.

Estos piolets, presentan curvaturas más pronunciadas, así como una empuñadura que protege más los nudillos. El mango está diseñado para traccionar, pero también para apalancar, ganchear, empotrar,… La curvatura y afilado de las hojas están se diseñan para conseguir las máximas prestaciones. Habitualmente se prescinde de elementos como la pala y el martillo.

Están diseñados para buscar la dificultad, la verticalidad extrema. Son herramientas altamente específicas.

Share this:
Share this page via Email Share this page via Stumble Upon Share this page via Digg this Share this page via Facebook Share this page via Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Nueve − 3 =