COLOCACIÓN Y AJUSTE DE LA MOCHILA

La mochila es un saco de tela que nos echamos a la espalda para transportar nuestro material. La sensación de peso es directamente proporcional a la cantidad de material y a lo lejos (o alto) que debemos transportarlo.  ¡Lo que tiene la ciencia!

La ligereza de los materiales y los avances tecnológicos han conseguido que esta sensación se minimice.  Estos avances los solemos encontrar en mochilas “grandes”, en las que esos gramos más de peso se ven compensados con la comodidad de porteo.

 

Cinturón acolchado de la Berghaus Bioflex
Sistema Biofit para el ajuste de la talla de la espalda.

Dando por supuesto que hacemos la mochila de forma adecuada, colocando el peso cercano a la espalda, tensando las correas de compresión si es necesario para compactar la carga, etc, ha llegado el momento de cargarnos.

Destensamos todas las correas del sistema de transporte (cinturón y tirantes) y nos ponemos la mochila a la espalda.

Primer paso; tensar el cinturón lumbar, debe apoyar sobre las caderas para que el peso se apoye en ellas, liberando los hombros.

Ajustamos el cinturón y tensamos los estabilizadores laterales para evitar los balanceos.

Detalle del estabilizador de carga de la Berghaus Verden

 

Segundo paso; tensamos los tirantes para que la mochila se acerque a nuestra espalda y, finalmente ajustamos los estabilizadores de carga, para que la mochila se solidarice, aún más, con nuestra espalda.

 

Estabilizador superior de carga.

 

Finalmente cerramos la cinta del pecho. Siguiendo estos tres pasos, la mochila no pesará menos, pero nos resultará más cómoda de llevar.

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