Paseando por desfiladeros.

Allá por 1900, hace un siglo y pico, comenzaron a utilizarse los saltos de agua para generar electricidad. El único problema que plantea este sistema es que, para que el agua salte, (y aprovechar su máxima energía) tiene que estar en altura y caer por una pendiente pronunciada, muy pronunciada.

En algunos valles se construyeron presas que, además de almacenar el agua para tiempos de estiaje creaban altura de forma artificial. Pero, en zonas con desfiladeros más abruptos, este desnivel se encontraba de forma natural. Tan natural que se crearon caminos artificiales para permitir el acceso de personal y materiales a estos saltos.

Aunque senderos creados por la mano del hombre hay muchos, la Garganta del Cares, el Chemin de la Mature, … Seguramente el más conocido, es El Caminito del Rey. Construido en el desfiladero de Los Gaitanes (Málaga), para dar acceso a los Saltos de Gaitanejo y del Chorro. La visita de Alfonso XIII en 1921, le hizo merecedor del nombre.

Este paso peatonal de 3 kms, con apenas un metro de anchura, se asoma a vertiginosos precipicios, algunos de más de 100 metros de altura.

La falta de mantenimiento se ha traducido en un franco deterioro. Han desaparecido placas de hormigón y todas las barandillas. Este ruinoso estado, que ha producido varios accidentes mortales, han motivado el cierre del Caminito del Rey.

A la espera de que sea reconstruido como destino turístico, os dejamos con unas impresionantes imágenes.

Pincha en la imagen para ver vistas de 360º.

Y un video, por si te quedan ganas de “adrenalina”.

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