No puedo creer lo que oigo

Llevar varios años “triscando” por el monte, gastando botas, chaquetas, mochilas y material diverso nos ayuda a elegir mejor. La prenda que más se adapta a la actividad, el arnés que nos resulta cómodo, lo que tenemos que sacrificar en una mochila para que cumpla las expectativas…

Aun así, las posibilidades de elección son numerosas. Modelos similares se multiplican en los catálogos de los fabricantes, lo que, al final, se traduce en desconcierto. Internet solventa parte del problema, una búsqueda apropiada nos lleva a foros y artículos que nos informan sobre el material que queremos; sus virtudes y defectos. Toda la información que queramos.

Pero este exceso de información puede ser contraproducente si no acertamos a distinguir lo que realmente nos interesa. O, simplemente lo que no es cierto.

Aprovecharemos esta pequeña tribuna para aclarar alguna de las ideas falsas que hemos oído y leído; Hoy, el goretex, aunque son aplicables a cualquier membrana impermeable-transpirable.

  • ESTA PRENDA TIENE TRES CAPAS DE GORETEX:  No existen, ni con tres ni con dos. El gore tex es una membrana fina microperforada. Para darle consistencia se pega a una capa de tejido, que la protege del exterior. Además, en el interior se puede pegar otra capa de tejido (3 capas) o utilizar un forro (2 capas).
  • ESTA PRENDA LLEVA UN BAÑO DE GORETEX:  Imposible. El Goretex es una membrana, como hemos dicho antes. El tejido no se puede impregnar de goretex.
  • ESTA MEMBRANA ES 100% TRANSPIRABLE, Y LA EVOLUCIÓN UN 10% MÁS: Por partes, ninguna membrana es transpirable al 100%. Ninguna, hay algunas que se acercan, pero en pruebas de laboratorio, en el monte hay muchos factores que pueden influir; las prendas interiores que llevemos (cantidad y tejido), la humedad y temperatura exterior, la limpieza de la prenda… Y, asegurar que algo es más transpirable que el 100%, es, matemáticamente, imposible.
  • COMPLETAMENTE ESTANCA: Cuando menos, dudoso, la estanqueidad total está reñida con la transpirabilidad. Y también hay muchos factores que influyen; la presión de los tirantes de la mochila, la cantidad de agua que está cayendo…

¿y tú, has escuchado alguna afirmación de este tipo?

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Suelas, en contacto con el suelo.

Cuando compramos calzado nos fijamos en varios detalles; el ajuste del empeine, el tipo de cordón, la altura de la caña… Probamos varios modelos y diferentes tallas buscando la que mejor se adapte a nuestro pie. Incluso utilizamos escaloens para comprobar el deslizamiento interior.  Y, ocasionalmente, miramos la suela, vemos el taqueado y la marca y nos damos por satisfechos. Suponemos, acertadamente, que la suela es la adecuada para el calzado que hemos elegido.

La suela cumple múltiples funciones. Amortigua el impacto, mejora la frenada y, sobre todo facilita la tracción y el agarre.

Para cumplir con eficacia todo esto, las suelas del calzado deben combinar diseño y materiales.  La adecuada combinación de cauchos y gomas nos proporcionará la tracción y duración que queremos, el diseño evitará la acumulación de barro y nos permitirá tener una tracción adecuada.

Pongámonos en contexto:

Hasta la década de los 30 (del siglo pasado) se utilizaban botas con suela de cuero con clavos metálicos, los tricuins.

Esta suela se utilizaba en todo tipo de montañas y terrenos, roca, nieve, hielo…

En 1935 Vitale Bramani participó en una expedición de 19 miembros para intentar la conquista de la Punta Resica (3306m), en el Valle de Bregaglia (Alpes Suizos-Italianos).

La expedición terminó en tragedia, debido, en gran parte a que las suelas resultaban demasiado resbaladizas. Esto motivó a Vitale a buscar una solución, y, ayudado por Pirelli, creó las primeras suelas de goma, las Carrarmato. Un diseño que todavía se utiliza.

Este tipo de suela se popularizó rápidamente y, aunque en la actualidad, casi todos los fabricantes cuentan en su catálogo con desarrollos propios, fabrican varios modelos con suelas Vibram (acrónimo de Vitale Bramani, no indica, como piensan algunos que las suelas vibren).

Los avances tecnológicos de más de 70 años en cuanto a componentes y diseño han llegado a diferenciar varios tipos de suela, según la actividad que vayamos a realizar:

Suelas de alta montaña. Tacos grandes y espaciados, buen drenaje. El terreno de estas botas es la nieve y la roca.

Suelas de montañismo. Tacos más pequeños, con menor espacio entre ellos. La mayor cantidad de tacos mejora el agarre, tanto en subida como en descenso.  Estas botas se mueven en todos los terrenos, son las más polivalentes.

Suelas para senderismo/paseos. Terrenos menos abruptos. Muchos tacos pequeños, a veces sin transición entre la puntera y el tacón.

Lo que tenemos que tener claro, a la hora de elegir nuestro calzado, es el uso que le vamos a dar. Una zapatilla de senderismo no está diseñada para alta montaña. Por eso la suela no responderá igual a la exigencia que se le plantea.

Pero, las suelas no se quedan solo en el diseño y el laboratorio, también se prueban:

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COLOCACIÓN Y AJUSTE DE LA MOCHILA

La mochila es un saco de tela que nos echamos a la espalda para transportar nuestro material. La sensación de peso es directamente proporcional a la cantidad de material y a lo lejos (o alto) que debemos transportarlo.  ¡Lo que tiene la ciencia!

La ligereza de los materiales y los avances tecnológicos han conseguido que esta sensación se minimice.  Estos avances los solemos encontrar en mochilas “grandes”, en las que esos gramos más de peso se ven compensados con la comodidad de porteo.

 

Cinturón acolchado de la Berghaus Bioflex
Sistema Biofit para el ajuste de la talla de la espalda.

Dando por supuesto que hacemos la mochila de forma adecuada, colocando el peso cercano a la espalda, tensando las correas de compresión si es necesario para compactar la carga, etc, ha llegado el momento de cargarnos.

Destensamos todas las correas del sistema de transporte (cinturón y tirantes) y nos ponemos la mochila a la espalda.

Primer paso; tensar el cinturón lumbar, debe apoyar sobre las caderas para que el peso se apoye en ellas, liberando los hombros.

Ajustamos el cinturón y tensamos los estabilizadores laterales para evitar los balanceos.

Detalle del estabilizador de carga de la Berghaus Verden

 

Segundo paso; tensamos los tirantes para que la mochila se acerque a nuestra espalda y, finalmente ajustamos los estabilizadores de carga, para que la mochila se solidarice, aún más, con nuestra espalda.

 

Estabilizador superior de carga.

 

Finalmente cerramos la cinta del pecho. Siguiendo estos tres pasos, la mochila no pesará menos, pero nos resultará más cómoda de llevar.

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Cintas expres, nexo de unión.

Todos los escaladores sabemos que una caída no es estática. La elongación de la cuerda, el propio cuerpo, el movimiento de quien nos asegura… son factores que amortiguan la frenada.

Uno de los elementos más importantes de esta cadena de amortiguación son las cintas expres. La última que hemos colocado servirá como punto de reenvío de la cuerda en caso de caída. Este uso genera tensiones en la cuerda y en el anclaje.

Si solo usáramos mosquetones, el golpe y la tensión podrían llegar a arrancar el anclaje o hacer que el mosquetón trabaje transversalmente, lo que en la mayoría de los casos se traduce en rotura.

Cinta expres para escalada.El mosquetón recto se utiliza para conectar al anclaje de la pared.El gatillo curvo del otro mosquetón facilita la introducción de la cuerda, ahorrando energías al escalador.

 

En el momento de afrontar una escalada, uno de los factores a tener en cuenta es el recorrido que va a seguir la cuerda. Si la cuerda zigzaguea por la pared, en caso de caída las tensiones que recibirán los anclajes y el rozamiento que van a generar dificultará el aseguramiento dinámico y la frenada suave.

Para evitar estas zetas, solemos utilizar cintas más largas, que permiten que la cuerda siga un camino más natural y rectilíneo.

Sin embargo, en rocódromos o escuelas de escalada, donde las líneas son más rectas, suelen ser suficientes las cintas cortas.

Paquete económico de 10 cintas expres cortas.

Las vías largas necesitan más material, más material es más peso. La evidencia salta a la vista. Por eso los fabricantes se esfuerzan en ofrecer cintas más ligeras, con mayor resistencia.

Conjunto de cintas ligeras Finesse de Petzl. 

La diferencia de tamaño de los mosquetones permite aligerar aún más el peso.

Las cintas, como todos los elementos textiles, tienen un tiempo de vida limitado. Al ser uno de los principales eslabones de la cadena de seguridad, un fallo en ellas puede desencadenar una tragedia. Por eso debemos revisarlas antes de escalar y desechar las que presentes signos de deterioro.

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Barefoot, sentido y sensibilidad.

Nuestra actividad principal se desarrolla en la naturaleza, nos gusta introducirnos en ella. Pero, de forma contradictoria, nos empeñamos en “protegernos” contra ella.

Cotidianamente, hacemos igual y encarcelamos nuestros pies, esos magníficos sensores naturales,  en gruesas botas o incómodos zapatos. Nos han hecho creer que llevar el talón más elevado que los dedos es bueno para nosotros, y luego se han empeñado en suplementar todo esto con plantillas “ergonómicas”. Incluso con suelas que “acompañan” el movimiento natural del pie.

Sin embargo, lo que a todos nos gusta, desde pequeños es caminar descalzos. Que, además, es lo lógico, lo que favorece la posición natural del cuerpo.

Descalzo con corbata, informal pero "arreglao".

 

Pero, caminar descalzo, aunque está al alcance de cualquiera, nos resulta extraño. Por eso los fabricantes de material deportivo han desarrollado productos que, protegiendo el pie, permiten que la sensación sea muy similar a caminar descalzo.

Pionero en la fabricación de suelas para el montañismo, Vibram nos ofrece un calzado con clara tendencia de vuelta a la naturaleza, las fivefingers.

Las características principales de este calzado barefoot son; una suela de goma, con el agarre suficiente, pero bastante fina para sentir el terreno, y compartimentos individuales para cada dedo.  Estas “zapatillas con dedos” nos permiten una amplitud de movimientos y sensaciones que no tenemos con otros calzados minimalistas.

Las Fivefingers de Vibram ofrecen beneficios para la salud mediante el aprovechamiento de la biomecánica natural del cuerpo.

  • Fortalecen los músculos de los pies y las piernas. mejoran la salud general de los pies y reducen el riesgo de lesiones.
  • Mejoran la amplitud de movimiento en los tobillos, pies y dedos de los pies. el pie y los dedos se mueven con más naturalidad al no estar aprisionados como en el interior de un zapato
  • Estimulan la función neuronal, importante en el equilibrio y la agilidad, los miles de receptores neurológicos en los pies envían información valiosa al cerebro, mejorando el equilibrio y la agilidad.
  • Eliminan la elevación del talón para alinear la columna vertebral y mejorar la postura: el peso del cuerpo se distribuye uniformemente en toda la planta del pie, ayudando a mantener una postura correcta y la alineación de la columna adecuada.
  • Permiten que el pie y el cuerpo se muevan de forma natural.

Al ser un calzado cuya principal función es hacernos sentir descalzos, es importante que la talla que elijamos sea la adecuada.

Para conseguirlo, sólo tenemos que medirnos el pie, es de perogrullo, pero es así. Las tallas fivefingers no coinciden, necesariamente con la talla de calzado.

Para medirnos el pie, colocamos un folio en el suelo. ajustado a la pared. con el talón lo más atrás posible, marcamos el dedo más largo (suele ser el dedo gordo, pero a veces es el segundo).

Medimos ambos pies, y, una vez tengamos la medida más larga, elegimos en la tabla siguiente.

Si la diferencia entre ambas medidas es mayor de 0’42 cm, es difícil encontrar un par que se adecue a tus pies.

Asimismo, si tu dedo más largo es el segundo y la diferencia con el dedo gordo es superior a 0’42, tampoco será fácil encontrar un modelo que se ajuste a tus necesidades.

 

Están claras las  ventajas de caminar descalzo, pero, aunque sea lo más natural del mundo, es preciso un proceso de adaptación. Llevamos demasiado tiempo usando zapatos y necesitamos reacomodar nuestro cuerpo.

Cada pie es diferente, por eso, no podemos acotar un proceso de acomodación. Habrá quien se acostumbre en menos de una semana, y quien necesite unos meses. Dependerá, sobre todo de nuestro tono muscular, de la pronación que experimentemos y del tipo de pie.

Se recomienda siempre hacer una transición lenta, durante la que aumentaremos la fuerza de la parte baja de las piernas y de los pies.

Poco a poco, aumentando el tiempo de uso de las Fivefingers de forma gradual, notaremos sus ventajas.

 

Vibram ha creado un calzado específico para cada actividad. Tanto para el trekking  como para el running y el trail running.

En Anayet Vertical hemos seleccionado los modelos que más se ajustan a las actividades que realizáis, podéis aprovechar, además, el descuento del 10% que hacemos como presentación de la colección de primavera.

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Membranas impermeables y transpirables

Cuando preparamos una excursión, además del itinerario, consultamos la previsión meteorológica.

Queremos aprovechar el tiempo, disfrutar del sol y volver a casa con la sensación de haber pasado un buen día.

Pero, en la montaña la “meteo” puede fallar. El frente frío se adelanta, en los collados se encañona el aire… O esa nube que amenaza lluvia, cumple su amenaza.

En cualquier caso, es importante llevar en la mochila una prenda que aporte protección, contra el aire, contra la lluvia y que, además, permita que el sudor se evapore.

Desde hace años, los fabricantes de ropa de montaña están trabajando en conseguir tejidos que nos mantengan secos en las condiciones meteorológicas más extremas.

El descubrimiento más avanzado y que mejor resultado aporta ha sido la membrana. Una finísima lámina de poliuretano o de teflón. Los microporos de estas membranas están orientados de manera que las partículas de agua no pueden traspasarlos por su tamaño, pero permiten la salida del sudor convertido en vapor.

La membrana más famosa es la de GORE TEX, que se emplea en prendas de alta gama que van a estar expuestas a las peores condiciones a las que podamos enfrentarnos.

Point Five de The North Face. Gore Tex Pro shell Spire Jkt de Marmot. Gore Tex Performance Shell

Las membranas son muy frágiles, por eso se laminan entre dos capas de tejido más resistente para protegerlas y aumentar la durabilidad.

 La membrana de Gore Tex no es la única que encontramos en el mercado. Cada fabricante ha desarrollado una membrana propia que le permite ofrecer prendas de gran calidad a un precio más contenido.

Marmot, utiliza la membrana PreCip, fabricada en poliuretano microporoso impregnado con partículas siliconadas. Esta combinación mantiene la forma y el tamaño de los poros, permitiendo que las prendas sean muy compresibles y cómodas.

Chaqueta exterior  en PreCip. Pantalón de lluvia en PreCip

The North Face, por su parte, ha apostado por la membrana HyVent, desarrollada en laboratorio, pero probada en condiciones reales por los atletas de la marca.

Venture Jacket, con membrana HyVent Upland Jacket, con membrana HyVent.

Todas las prendas fabricadas con membranas propias de las marcas cumplen los requisitos de calidad, transpirabilidad e impermeabilidad necesarios para acompañarnos en la montaña.

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Material ligero.

Combinar peso y resistencia se ha convertido en el objetivo de casi todos los fabricantes de material de montaña.

Quizá la disciplina que más favorecida se ha visto con esta obsesión ha sido el esquí de montaña.

Tablas de menos de un kilo, fijaciones de 170 gr, botas con ganchos de magnesio para aligerar…

Pero no podemos quedarnos solo en aligerar los pies, también la mochila (y lo que llevamos dentro) tiene su labor.

Las mochilas ligeras, específicas para esquí de travesía, como la Powder de Berghaus o la Wave de Ferrino que apenas rozan el kilo son dos productos a tener en cuenta en la lucha contra el peso.

Berghaus Powder Ferrino Wave

A esto hay que añadir dos elementos imprescindibles para la seguridad, como los crampones y el piolet.

Fabricados en aluminio 7072, Camp ha creado el conjunto más ligero del mercado.

Crampón XLC 390
Piolet Corsa de Camp. 205 grs. Crampón XLC390. 390 grs.

Apenas 600 gramos para el conjunto, un impresionante avance en la ligereza de los materiales.

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Solo verlo ya es una aventura

 

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=4B36Lr0Unp4&list=UUwgURKfUA7e0Z7_qE3TvBFQ&feature=plcp[/youtube]

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Fabricación de un guante de montaña.

Desde la fábrica de Marmot, nos explican como fabrican los guantes de montaña.

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Crampones, elige el que necesitas.

Antes de que se comenzaran a utilizar piolets, los humanos comprendieron que la única manera de sostenerse sobre el hielo era tener garras, y comenzaron a utilizar suelas con pinchos, de hueso o madera.

Los famosos tricoins sustituyeron a estos rudimentarios crampones, suficiente para el alpinismo de exploración. Aunque fue con  la conquista de vías más duras cuando comenzó la fabricación de crampones.

Estos primeros crampones tenían varias puntas hacia abajo, hasta los años 30 no se comenzaron a popularizar las puntas frontales. Este progreso permitió aumentar la dificultad de las ascensiones.

Las últimas innovaciones en la fabricación afectan a la fijación automática y a la monopunta frontal.

Como resultado de esta evolución encontramos a nuestra disposición un amplio muestrario con diferentes números y formas de las puntas, anclajes, flexibilidades y pesos.

Para acertar con el crampón que necesitamos, lo primero es saber que este debe ser solidario con la bota, formar una sola pieza con ella. Así, si nuestra bota no tiene ranuras para crampón ni es lo bastante rígida, olvidaremos las fijaciones automáticas. Hace unos años se popularizaron las suelas cramponables en botas de trekking, pero la flexibilidad de estas botas hacía que los crampones saltaran, lo cual puede llegar a causar un accidente y a fatigar el material en exceso.

Lo segundo es tener en cuenta el tipo de actividad; para hacer senderismo invernal no llevaremos crampones monopunta, ya que, en principio, no vamos a afrontar paredes verticales.

Pero, mejor poner ejemplos:

  • Crampones con atadura de correas. Puntas frontales planas que aumentan la estabilidad.

Senderismo y alpinismo clásico.

  • Crampones automáticos o semiautomáticos, con puntas frontales en T, mantienen la estabilidad durante la aproximación, pero permiten la escalada vertical.

Alpinismo clásico, caras norte.

  • Crampones automáticos. Puntas frontales verticales o monopunta.

Caras norte, alpinismo extremo, cascadas de hielo.

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